Encerrados en cuerpo, libres de espíritu.

Como pasar las horas, los días, cuando estando encerrados cada uno con su culpa, con su frustración, entre cuatro paredes la única salida es dejar a la mente viajar a través de las aventuras de algún libro, a través de los pensamientos y dejar pasar la vida con la única opción de liberar el espíritu, pensando en la libertad perdida uno fácilmente puede volverse loco.